PIGGIES - THE BEATLES-


HAVE YOU SEEN THE LITTLE PIGGIES
CRAWLING IN THE DIRT?
AND FOR ALL THE LITTLE PIGGIES
LIFE IS GETTING WORSE
ALWAYS HAVING DIRT
TO PLAY AROUND IN

HAVE YOU SEEN THE BIGGER PIGGIES
IN THEIR STARCHED WHITE SHIRTS?
YOU WILL FIND THE BIGGER PIGGIES
STIRRING UP THE DIRT
ALWAYS HAVE CLEAN SHIRTS
TO PLAY AROUND IN

IN THEIR STYES WITH ALL THEIR BACKING
THEY DONT CARE WHAT GOES ON AROUND
IN THEIR EYES THERES SOMETHING LACKING
WHAT THEY NEEDS A DAMN GOOD WHACKING

EVERYWHERE THERES LOTS OF PIGGIES
LIVING PIGGY LIVES
YOU CAN SEE THEM OUT FOR DINNER
WITH THEIR PIGGY WIVES
CLUTCHING FORKS AND KNIVES TO EAT THEIR BACON


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¿HABÉIS VISTO LOS CERDITOS PEQUEÑOS
ARRASTRARSE POR LA MUGRE?
Y PARA TODOS ESTOS CERDITOS PEQUEÑOS
LA VIDA VA DE MAL EN PEOR
SIEMPRE CON MUGRE
EN LA QUE JUGAR

¿HABÉIS VISTO LOS CERDITOS GRANDES
CON SUS BLANCAS CAMISAS ALMIDONADAS?
HALLARÉIS A LOS CERDITOS GRANDES
REMOVIENDO LA MUGRE
SIEMPRE
LLEVAN CAMISAS LIMPIAS PARA JUGAR EN ELLA

CON LA VIDA ASEGURADA EN SUS POCILGAS
NO LES IMPORTA LO QUE PASA FUERA
EN SUS MIRADAS FALTA ALGO
Y LO QUE NECESITAN ES UNA BUENA PALIZA

EN TODAS PARTES HAY MONTONES DE CERDITOS
QUE LLEVAN VIDAS DE CERDITOS
PODÉIS VERLES CUANDO SALEN A CENAR
CON LAS CERDITAS DE SUS ESPOSAS
Y EMPUÑAN TENEDORES Y CUCHILLOS
PARA COMERSE EL TOCINO

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Mucho se ha escrito sobre los Beatles y poca mierda voy yo a esparcir sobre esta pocilga al respecto, pero no me canso de comentar que el álbum blanco de esta banda simplemente es extraordinario, descomunal.

Detrás de lo que parece banal, siempre hay un trasfondo bien aderezado de inteligencia sinvergüenza, ya sea en las letras, en alguna melodía coloreada con pincel fino, o en un arreglo casi insignificante pero que cierra el círculo perfecto; y como muestra esta portada censurada o poco conveniente para la época:







YA NO TENGO CÁSCARAS PARA MIS CERDOS.


La montaña Hefu queda a treinta li (15 Km.) de nuestra aldea. Allí, cerca de un pequeño lago, existe un templo que todos llaman el Templo de la Madre Wang. Nadie sabe en qué época vivió la madre Wang, pero los viejos cuentan que era una mujer que fabricaba y vendía vino. Un monje taoísta tenía la costumbre de ir a beber a crédito a su casa. La comerciante no parecía prestarle a ello ninguna atención; cada vez que él llegaba, lo servía de inmediato.

Un día, el taoísta le dijo a la madre Wang:

- He bebido su vino y no tengo con qué pagárselo, pero voy a cavarle un pozo.

Cuando hubo terminado el pozo, se dieron cuenta de que contenía muy buen vino.

- Esto es para pagar mi deuda – dijo el monje, y se fue.

Desde aquel día, la mujer no volvió a hacer vino; servía a sus clientes el vino que sacaba del pozo, el cual era mucho mejor que el que preparaba antes, con grano fermentado. Su clientela creció enormemente.

En tres años hizo fortuna: había ganado decenas de miles de onzas de plata.

Un día, el monje volvió de improviso. La mujer le agradeció efusivamente.

- ¿Es bueno el vino? – le preguntó el monje.

- Sí, el vino es bueno – admitió –, ¡sólo que, como no fabrico vino, ya no tengo cáscaras de grano con que alimentar a mis cerdos!

Riendo, el taoísta tomó un pincel y escribió en el muro de la casa:


La profundidad del cielo no es nada,

El corazón humano es infinitamente más profundo.

El agua del pozo se vende por vino;

La mujer aún se queja de no tener cáscaras para sus cerdos.

Terminando su cuarteta, el monje se fue, y del pozo salió agua.

Relatos de Xue Tao

LA PORQUERIZA DE LOS TROYANOS.

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Ni todos los cochons somos así, ni todas las mujeres son modelos como en el anuncio, (censurado, por cierto).

Por ejemplo, yo a veces uso monóculo y bastón, que todavía existen clases...

Lo que es injusto, a mi parecer, es que por un trozo de longaniza tengas que cargar con el cerdo entero, pero ah amiga, con un buen condón la cosa cambia.

EL ASNO Y EL COCHINO


Envidiando la suerte del Cochino,
un Asno maldecía su destino.
"Yo, decía, trabajo y como paja;
él come harina, berza y no trabaja:
a mí me dan de palos cada día;
a él le rascan y halagan a porfía".
Así se lamentaba de su suerte;
pero luego que advierte
que a la pocilga alguna gente avanza
en guisa de matanza,
armada de cuchillo y de caldera,
y que con maña fiera
dan al gordo cochino fin sangriento,
dijo entre sí el jumento:
Si en esto para el ocio y los regalos,
al trabajo me atengo y a los palos.

Fábula de Samaniego

No me resisto a poner esta otra tan sencilla y verdadera:

LA ALFORJA


En una alforja al hombro
llevo los vicios,
los ajenos delante,
detrás los míos.

Esto hacen todos;
así ven los ajenos,
mas no los propios.